Fumadores, los leprosos del siglo XXI.


Fumar es malo para la salud, hoy nadie lo duda. Aumenta nuestras posibilidades de desarrollar cáncer y otras enfermedades respiratorias, y encima nos deja el aliento con olor a chotuno y la piñata amarilla, algo que en el mundo actual, el mundo del escaparate personal, de la imagen exterior, se puede solucionar haciendote un blanqueado que te cuesta un ojo y parte del otro. Quede por delante avisado que yo no fumo y me da pena la gente que fuma por cómo malgasta su salud. Pero hay una cosa que ha costado siglos y siglos de lucha que es la libertad, asi que cada palo aguante su vela.

Esto que digo, me parece a mi, está bastante claro y no tendría ningun sentido malgastar el tiempo en ponerlo por escrito. Lo que me llama la atención es la legislación sobre la moral y las costumbres del gobierno ZP. Nos estamos acostumbrando a ver cuando paseamos por la calle colas de gente a la puerta de los bares fumando, como apestados. A simple vista, puede parecer que es algo perfectamente lógico y legítimo que los no fumadores no tengan que aspirar el humo de los fumadores. Pero eso es algo que los propios clientes que no son autómatas, pese a lo que quiere hacernos pensar el gobierno, pueden elegir. Elegir a dónde ir, a un bar de fumadores o a uno de no fumadores o, lo que me parece más lógico, a una zona de no fumadores de un bar mixto. Sin embargo, el todopoderoso Zapatero con su séquito de incompetentes se dedican a decir a un propietario hostelero si se puede o no se puede fumar en su bar. Nadie ha nombrado a el gobierno guardián de la moral, aunque pensábamos que con la educación para la ciudadanía lo habíamos visto todo. Ahora da un paso más; prohibe que se pueda fumar en los lugares públicos cerrados. Sin embargo, nos olvidamos de que los bares NO son propiedad del gobierno, por lo tanto Zapatero entra a legislar en la vida privada. Pensábamos hasta hace unas semanas que un propietario era LIBRE de hacer lo que quiera en su establecimiento, dentro de la legalidad. Bien, pues Zapatero ha ampliado esa legalidad de una forma ilegítima, puesto que el tabaco es un producto legal. Si tan preocupado está por nuestra salud, que prohiba su fabricación y distribución en vez de monopolizarla. ¡Quieto “parao”! Ahi está el problema, la pasta. Los gravosos impuestos sobre el tabaco son muy suculentos y, un aumento de ingresos colateral, el incremento de la solicitud licencias para terrazas en frente de los bares. Aqui como en tantos otros asuntos, el estado usa una doble vara de medir.

Al final, los fumadores se han convertido en los leprosos del siglo XXI, ya que tienen casi que esconderse para fumar. Y, aviso a navegantes, a saber cuál será el siguiente paso en la política intervencionista de Zapatero: no podrás fumar en tu casa ni en la calle, o lo que es más, cuántas veces puedes follar, con quién, etc. Si es que cuando se empieza a coartar la libertad todo se relativiza. Cuando un estado empieza a decir lo que está bien o está mal, cuando empieza a intervenir en las conciencias a través de adoctrinamientos, todo está servido.

Os compadezco compatriotas, por tener este chiste de gobierno.

Anuncios
Categorías: Política, religión y sociedad | 5 comentarios

Navegador de artículos

5 pensamientos en “Fumadores, los leprosos del siglo XXI.

  1. ¿Prohibir fumar en un establecimiento privado abierto al público es “legislar en la vida privada”?Es legislar en un espacio compartido.

    • Puede ser pero el no fumador tiene la opción de elegir el local al que va, el fumador no.

      • Por ese criterio se podrían legalizar muchas otras prácticas: Que los peluqueros puedan hacer operaciones de cirugía estética sin estudios de medicina (el cliente tiene la opción de acudir a un cirujano de verdad), que los pobres puedan vender sus órganos para trasplantes ex vivo, eliminar medidas de seguridad obligatorias en la fabricación de automóviles, etc. Un propietario nunca ha sido libre de de hacer todo lo que quisiera en su establecimiento. No podía servir alcohol metílico, por ejemplo, aunque un cliente libremente lo pidiera.

        También es verdad que un intervencionismo extremo podría prohibir otras prácticas que nos parecen normales, pero no creo que sea ningún extremo prohibir fumar en un sitio cerrado compartido, especialmente teniendo en cuenta que en él hay personas trabajando. No es solo por los clientes, que deciden “libremente” (si en la zona hay otros establecimientos comparables), sino por unas personas que tienen una dependencia económica.

      • Por otra parte, tanto el fumador como el no fumador tienen la opción de entrar y consumir en cualquier bar. Lo que no se les permite es dañar a otros , ni fumando, ni orinando en medio del comedor.
        Por eso son engañosas las equiparaciones de fumadores con “leprosos” o “apestados”. No se veta a personas, se limita una práctica perjudicial. Y eso no es un invento de ZP ni de ninguno de los gobiernos europeos que habían adoptado leyes similares antes. Regular la convivencia limitando las conductas dañinas es un deber de cualquier gobierno.

    • Touché, de todas formas, creo que la prohibición total no es buena. . La lógica, a mi criterio, impone que haya zonas de fumadores y de no fumadores como decía una ley previa a la de la prohibición total. De esa manera abres el abanico de opciones para los clientes y los empleados se ven menos perjudicados por el humo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Blog de WordPress.com.

A %d blogueros les gusta esto: